Año de fundación institucional
Una historia construida con compromiso
La historia del Centro de Comunicación Cultural Chasqui es el resultado de un largo camino de trabajo social, educativo y cultural con la población alteña. Su recorrido institucional refleja el esfuerzo de personas que apostaron por la superación integral, la participación comunitaria y la formación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
A lo largo de los años, Chasqui se ha consolidado como un espacio de encuentro, aprendizaje, afectividad y construcción colectiva, donde muchas generaciones han encontrado apoyo para fortalecer sus capacidades, proyectar su vida y reconocer el valor de su identidad.
Nacimos para acompañar y transformar
Chasqui nació en un contexto donde muchos jóvenes alteños enfrentaban dificultades educativas, pobreza, baja autoestima y discriminación social. Frente a esta realidad, un grupo de estudiantes provenientes de El Alto decidió organizarse para crear un espacio de apoyo, orientación y superación.
El 14 de diciembre de 1988, en predios de la Facultad Técnica de la UMSA, Jorge Cruz Quispe, Ricardo Mamani Uchani, Freddy Toledo Quispe y Alejandro Narváez Salinas fundaron el Centro de Comunicación Cultural Chasqui.
Años de historia y trabajo comunitario
Ciudad donde nace y se fortalece Chasqui
Camino recorrido
Algunos momentos importantes que marcaron la construcción histórica de Chasqui.
Fundación de Chasqui
Un grupo de jóvenes estudiantes de la UMSA funda el Centro de Comunicación Cultural Chasqui con el propósito de apoyar la superación académica y personal de estudiantes alteños.
Primeras actividades organizadas
Se desarrollan talleres, seminarios, festividades, encuentros juveniles y cursos de orientación vocacional, fortaleciendo el trabajo con jóvenes y comunidades de El Alto Norte.
Construcción de un espacio propio
Chasqui adquiere terrenos en la zona Estrellas de Belén, iniciando la construcción de sus primeros ambientes con esfuerzo propio y trabajo directo de sus miembros.
Autosostenimiento institucional
La institución se fortalece con recursos propios, actividades comunitarias y el compromiso voluntario de sus miembros activos.
Nueva etapa de proyectos
Se abre una etapa importante con el apoyo de organizaciones cooperantes, ampliando el trabajo educativo, social, cultural y comunitario.
Memoria institucional de 30 años
Se sistematiza la historia institucional mediante una memoria que recoge testimonios, experiencias, proyectos, aprendizajes y vivencias de Chasqui.
Primeras actividades
Desde sus inicios, Chasqui impulsó actividades educativas, culturales, sociales y comunitarias.
Apoyo educativo
Se brindaron cursos de orientación vocacional y reforzamiento escolar en materias como matemáticas, física, química y lenguaje.
Salud y prevención
Se realizaron campañas, seminarios y talleres orientados a la salud, la prevención y el bienestar de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Cultura y expresión
Se promovieron espacios de música, teatro, festivales, actividades culturales y encuentros juveniles para fortalecer la identidad.
Deporte y convivencia
Se organizaron campeonatos deportivos y actividades recreativas, generando integración, confianza y trabajo en equipo.
El significado de “Chasqui”
En la época del Tahuantinsuyo, el chasqui era un joven corredor encargado de llevar mensajes, objetos y saberes mediante un sistema de postas. Para la institución, este nombre representa la misión de llevar mensajes de superación, fortaleza, paz y cambio.
El nombre también expresa la conexión con la identidad cultural andina, la comunicación comunitaria y el deseo de compartir conocimientos que fortalezcan a nuevas generaciones.
“Chasqui representa llevar mensajes de superación, fortaleza, paz y cambio.”
Más allá de una palabra: “tíos”
Uno de los rasgos más representativos de Chasqui es el vínculo humano construido con la población participante. Con el tiempo, niñas, niños, adolescentes y jóvenes comenzaron a llamar “tíos” a los facilitadores, como expresión de confianza, respeto, familiaridad y afecto.
Esta forma de relacionarse refleja el ambiente acogedor de la institución, donde la educación, el acompañamiento y la ternura forman parte esencial del trabajo comunitario.
Un espacio levantado con esfuerzo
La construcción de Chasqui también forma parte de su historia. En sus primeros años, la institución adquirió terrenos en la zona Estrellas de Belén y levantó sus primeros ambientes con recursos propios y trabajo directo de sus miembros.
Con el paso del tiempo, la infraestructura fue mejorando gracias al compromiso interno y al apoyo de instituciones cooperantes, permitiendo contar con espacios más adecuados para actividades educativas, culturales y comunitarias.
Una historia que continúa
Hoy, Chasqui continúa siendo un espacio de encuentro, aprendizaje y esperanza. Su historia no solo se mide en años, sino en las vidas acompañadas, los talentos fortalecidos y los caminos abiertos para nuevas generaciones.